Padre retiró armas del hogar un año antes del tiroteo en el Centro Islámico de San Diego
Familia buscaba controlar la conducta del joven antes de la tragedia que dejó tres muertos
El padre de uno de los dos adolescentes que protagonizaron el tiroteo mortal en el Centro Islámico de San Diego retiró voluntariamente todas las armas y cuchillos de su casa en Chula Vista, más de un año antes del ataque que causó la muerte de tres personas. La familia afirmó haber estado en constante comunicación con la escuela del joven, además de haberlo colocado en terapia semanal y aumentar su supervisión para tratar de evitar una tragedia.
Medidas preventivas antes del ataque
En enero de 2025, la policía de Chula Vista emitió una orden de protección de emergencia por violencia con armas contra Marco Vázquez, padre de Caleb Vázquez, uno de los agresores. Según documentos judiciales, Caleb mostraba comportamientos sospechosos, incluyendo la idolatría hacia ideologías nazis y tiradores masivos.
El oficial encargado indicó que Caleb fue sometido a una retención psiquiátrica bajo el código 5150, mientras que Marco poseía 12 armas registradas, aunque se negó a dejar que los policías confirmaran si estaban almacenadas adecuadamente. Ante esto, Marco declaró que había asegurado todas las armas en una caja fuerte dentro de un armario cerrado y que posteriormente decidió retirar todas las armas y municiones del domicilio.
“Soy plenamente consciente de la gravedad de las acusaciones contra mi hijo. Por eso mi esposa y yo tomamos la iniciativa de remover todas las armas, municiones y accesorios de nuestro hogar, y asegurar todos los cuchillos filosos,” declaró Marco Vázquez en un documento judicial fechado en febrero de 2025.
Supervisión y seguimiento del joven
El padre también explicó que desde entonces la familia se mantuvo en contacto frecuente con la escuela de Caleb para monitorear su comportamiento, y que el joven asistía a terapia psicológica una vez por semana. Además, aumentaron la vigilancia diaria, incluso quedándose en casa para supervisarlo constantemente.
Según Marco, también comenzaron a vigilar su actividad en línea, incluyendo redes sociales, para saber con quién se comunicaba y qué contenido consumía. Pese a estas acciones, Caleb, quien tenía 18 años al momento del tiroteo, se dejó influenciar por contenido extremista y discursos de odio en internet.
Contexto del tiroteo y reacción familiar
El ataque ocurrió en el Centro Islámico de San Diego, que también funciona como escuela, cuando los dos adolescentes abrieron fuego contra el guardia de seguridad Amin Abdullah. Antes de fallecer, Abdullah logró responder al ataque y activar un protocolo de bloqueo. Dos hombres más, Mansour Kaziha y Nadir Awad, murieron al intentar ayudar y contener a los agresores.
Los jóvenes aparentemente transmitieron en vivo el ataque y posteriormente se suicidaron. El FBI confirmó que dejaron escritos con ideologías extremistas y mensajes de odio contra diversos grupos.
En un comunicado posterior a la tragedia, la familia Vázquez expresó su dolor y condena total a los actos violentos cometidos por su hijo. Reconocieron que, a pesar de los esfuerzos para ayudarlo y brindarle tratamiento, la influencia de la propaganda extremista en línea contribuyó a su radicalización.
“Aunque no hay excusa para sus acciones, hemos comprendido lo peligroso que son los espacios en línea que normalizan el odio,” señalaron.
La importancia de la vigilancia y prevención
Este caso pone de manifiesto la complejidad de la violencia armada y la radicalización juvenil, así como la necesidad de reforzar la supervisión y el apoyo psicológico. La policía y expertos han señalado que el monitoreo de comportamientos sospechosos, unido a intervenciones tempranas, puede ser clave para evitar tragedias similares.
Para más información sobre protocolos de prevención y apoyo a jóvenes en riesgo, el Gobierno de México ofrece recursos especializados para el acompañamiento en salud mental.
El caso del tiroteo en San Diego sigue siendo investigado para esclarecer todos los factores que llevaron a esta tragedia y evitar futuros ataques. La comunidad continúa lamentando la pérdida de vidas inocentes y pide mayor atención a la influencia negativa de las redes sociales en los jóvenes.
Fuente de la imagen: https://www.nbcsandiego.com/news/local/year-before-shooting-father-removed-guns-from-home-of-islamic-center-teen-gunman/4027678/


