Elecciones presidenciales y legislativas en Chile marcan un momento clave en su futuro político
Más de 15.7 millones de chilenos votan en un clima de incertidumbre y desgaste social
Chile celebró el domingo 16 de noviembre de 2025 elecciones presidenciales y legislativas que definirán al sucesor de Gabriel Boric en La Moneda y la configuración del Parlamento. Con voto obligatorio por primera vez desde la vuelta a la democracia, más de 15.7 millones de personas acudieron a 3,498 centros de votación en un contexto político fragmentado y marcado por un desgaste social creciente.
Ocho candidatos compitieron por la presidencia, con la izquierdista Jeannette Jara liderando en las encuestas, aunque sin lograr el 50% necesario para evitar una segunda vuelta el 14 de diciembre. La incertidumbre gira en torno a quién acompañará a Jara en esa eventual segunda ronda, con una reñida disputa entre dos candidatos de ultraderecha.
Contexto y principales candidatos
La favorita en las encuestas es Jeannette Jara, exministra comunista del actual gobierno, quien votó cerca del mediodía, en el momento de mayor afluencia. Sus principales rivales en las elecciones son José Antonio Kast, abogado ultracatólico que busca proyectar una imagen más moderada tras perder ante Boric en 2021, y Johannes Kaiser, diputado libertario que representa una extrema derecha más radical.
Ambos candidatos de derecha extrema son percibidos como herederos parciales del legado institucional de la dictadura de Pinochet, un dato relevante considerando que hace apenas seis años Chile vivió un estallido social cuyo principal objetivo era cambiar la Constitución heredada de esa época.
Por su parte, Evelyn Matthei, candidata de la coalición de derecha tradicional, votó más tarde y se mostró confiada pese a que las encuestas la sitúan en cuarto lugar. Cerca de ella aparece el economista Franco Parisi, quien sorprendió en elecciones anteriores al quedar en tercer lugar.
La importancia del voto joven y las temáticas centrales
El voto de la Generación Z es un factor crucial en estas elecciones. Según la consultora Feedback Research, el 30% de los jóvenes entre 18 y 29 años decidió su voto el mismo día de la elección, lo que aporta volatilidad al escenario electoral. Este fenómeno se enmarca dentro de una tendencia global en la que los jóvenes han mostrado un creciente activismo político y social, aunque también un desengaño con la capacidad de transformar el sistema.
La inseguridad y la delincuencia fueron temas centrales en la campaña electoral, especialmente en los discursos de la derecha y ultraderecha. Aunque Chile es uno de los países más seguros de la región, la percepción social de inseguridad ha aumentado, influyendo en el debate político.
Renovación legislativa y procesos electorales recientes
Además de elegir presidente, Chile renovó los 155 diputados y 23 de los 55 senadores. Las fuerzas de derecha parten como favoritas para el Parlamento, lo que será determinante para la gobernabilidad del próximo mandatario.
El subsecretario de Interior, Víctor Ramos, informó que la jornada transcurrió con completa tranquilidad. También se reportaron algunos incidentes menores en mesas de votación en el extranjero, pero sin mayores complicaciones. En total, se instalaron el 86% de las mesas receptoras en 64 países, con 118 locales habilitados para la votación.
El proceso electoral se desarrolló en un contexto de múltiples procesos electorales y dos intentos fallidos por redactar una nueva Constitución desde las protestas sociales de 2019, lo que evidencia el desgaste político actual.
Para más información sobre el marco legal y la organización electoral en Chile, se puede consultar el sitio oficial del gobierno chileno.
Estas elecciones representan un momento decisivo para Chile, no solo para elegir a su próximo presidente, sino para definir el rumbo político del país en medio de un contexto social complejo y un Parlamento clave para la gobernabilidad futura.


