La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) certificó a 281 ingenieros y arquitectos que completaron su Diplomado en Evaluación de Edificaciones. Con su incorporación a la Red de Evaluadores Estructurales Dominicanos (REED), la institución informó que alcanzaría 950 profesionales capacitados para examinar edificaciones.
El balance fue divulgado el 13 de julio de 2026 tras la graduación de la novena edición del programa. La formación cuenta con certificación de la Escuela Nacional de Gestión de Riesgos (Esnageri) y está orientada a evaluar la vulnerabilidad estructural y apoyar la gestión del riesgo de desastres.
La ceremonia se celebró en el Auditorio de la Policía Nacional. Participaron el director de Onesvie, Leonardo de Jesús Reyes Madera; el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias y director ejecutivo de la Defensa Civil, Juan Salas; la directora de Esnageri, Miguelina Tactuk; y la subdirectora de Onesvie, Nítida Sánchez.
Evaluaciones preventivas y posteriores a terremotos
Reyes Madera explicó que los graduados se integrarán a un cuerpo técnico de apoyo al Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta ante Desastres. Su trabajo comprenderá evaluaciones de edificios, otras infraestructuras y líneas vitales, tanto para identificar riesgos con anticipación como para orientar decisiones después de un terremoto.
El funcionario destacó la necesidad de disponer de personal preparado en distintas zonas del país y de fortalecer la revisión de inmuebles también en el sector privado. Planteó que la función de la red debe incluir la prevención y no limitarse a determinar si una vivienda puede seguir ocupándose después de un sismo.
Según Onesvie, la formación utiliza metodologías y protocolos nacionales e internacionales para las evaluaciones estructurales. Reyes Madera exhortó a organismos públicos y empresas a revisar sus edificaciones con el propósito de identificar vulnerabilidades y reducir posibles pérdidas humanas y materiales.
La institución fijó como meta superar los 1,000 profesionales capacitados y certificados antes de concluir 2026. Ese objetivo fue anunciado como la siguiente etapa de ampliación de la red.
Juan Salas valoró la incorporación de los nuevos especialistas como un refuerzo a la capacidad del sistema nacional de respuesta. Miguelina Tactuk, por su parte, señaló que la renovación generacional es uno de los retos de la gestión de desastres.
Tactuk distinguió dos ámbitos de actuación para los evaluadores: las inspecciones preventivas que permiten recomendar medidas de mitigación y las revisiones posteriores a un incidente, que pueden sustentar decisiones sobre la seguridad o eventual demolición de una estructura. A la graduación asistieron también representantes de instituciones públicas y privadas y organismos de respuesta.


