La República Dominicana prevé completar en noviembre de 2026 una primera determinación de recursos de tierras raras y aspira a declarar reservas durante el primer semestre de 2027, informó el ministro de Energía y Minas, Joel Santos. El funcionario explicó que esos objetivos forman parte de una secuencia de estudios que todavía debe establecer la viabilidad del proyecto.
Santos dio cuenta de más de 5,000 resultados de muestras analizados y señaló que continúan las tareas de recolección y evaluación. Esos datos deberán permitir estimar la cantidad, distribución y características del material mineralizado en el área investigada.
El ministro relacionó esos avances con el marco de cooperación suscrito por el país y Estados Unidos para el suministro de minerales críticos y tierras raras, que abarca extracción y procesamiento. A su juicio, el instrumento puede ampliar la colaboración técnica, atraer capital y facilitar el desarrollo responsable del potencial geológico dominicano.
Primero recursos, después reservas
Santos precisó que una estimación de recursos describe una concentración mineral cuyo volumen y propiedades pueden sustentarse en evidencia geológica y análisis técnicos. La categoría de reserva requiere una etapa adicional: demostrar qué parte de ese material puede extraerse con viabilidad económica y técnica, teniendo en cuenta también las exigencias ambientales, logísticas y regulatorias.
Por esa razón, aclaró que el trabajo de noviembre es previo a una eventual declaración de reservas. La meta para el primer semestre de 2027 depende de que los estudios permitan sustentar el aprovechamiento viable y responsable de una parte del material identificado.
Energía y Minas trabaja paralelamente en pruebas metalúrgicas, análisis económicos, evaluaciones ambientales y un esquema conceptual de logística. Esos componentes deberán aportar una visión integral de la factibilidad del proyecto, más allá del volumen que indiquen los resultados geológicos.
Cooperación e instrumentos financieros
El acuerdo con Estados Unidos prevé que ambos gobiernos busquen apoyo público y privado para proyectos mineros y de procesamiento. Entre las vías contempladas figuran garantías, préstamos, aportes de capital, compromisos de compra, seguros y facilidades de carácter regulatorio.
También establece que durante los seis meses posteriores a su firma se impulsen medidas para facilitar financiamiento significativo a proyectos localizados en los dos países. Santos destacó la identificación conjunta de iniciativas y fuentes de inversión como otro componente relevante del marco.
La cooperación incluye cartografía de recursos minerales, destinada a mejorar el conocimiento geológico y respaldar una mayor diversificación y seguridad del abastecimiento. El instrumento comprende las etapas de extracción, separación y procesamiento, con la intención de aumentar el valor agregado en el territorio donde se originan los recursos.
Otro de sus propósitos es fortalecer los mercados frente a políticas que no respondan a condiciones de mercado y prácticas comerciales desleales. Los países también prevén colaborar con socios internacionales en mecanismos para atender los retos que plantean los precios de estos minerales.
Para Santos, la importancia de las tierras raras trasciende su uso económico y tecnológico: también se relaciona con la geopolítica y con la estabilidad de las cadenas mundiales de suministro. El funcionario consideró que el entendimiento bilateral puede ayudar a reforzar esa seguridad y resiliencia.
El ministro afirmó que, bajo la gestión del presidente Luis Abinader, el país continuará la exploración con criterios técnicos, responsabilidad ambiental y planificación de largo plazo. Presentó el potencial minero como una posible fuente de oportunidades y crecimiento, y como una vía para participar en cadenas de suministro de creciente relevancia internacional, condicionada a los estudios que aún están en desarrollo.
Fuente: Presidencia de la República.


