El año escolar 2026-2027 comenzó el 24 de agosto con una matrícula proyectada de 2,686,971 estudiantes en el sistema educativo dominicano y un llamado de las autoridades a garantizar todas las horas de docencia. El presidente Luis Abinader encabezó la apertura en la Escuela Básica Espejo La Milagrosa, del sector Cancela-La Ureña.
La proyección anunciada por el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, comprende 2,084,202 estudiantes del sector público y 602,769 del privado. Por niveles, las autoridades prevén 422,518 alumnos en inicial, 1,197,014 en primaria, 869,750 en secundaria y 197,689 en el subsistema de adultos.
De forma simultánea, la vicepresidenta Raquel Peña presidió otra ceremonia de apertura en el Instituto Politécnico Nuestra Señora de las Mercedes, en Santiago de los Caballeros, acompañada por autoridades educativas.
En el acto de Santo Domingo, De Camps pidió preservar el calendario y el horario escolar frente a las diferencias entre adultos. Defendió el derecho de los estudiantes a recibir íntegramente la docencia y sostuvo que los debates sobre educación deben desarrollarse sin utilizar a los alumnos en confrontaciones políticas o institucionales.
El ministro planteó que los cambios del sistema necesitan continuidad, acuerdos y una visión de Estado. Describió la reforma impulsada por el Gobierno como un proceso que busca mejorar el aprendizaje, fortalecer la preparación de los maestros, actualizar los contenidos y conectar de forma más coherente la educación preuniversitaria con la técnico-profesional y la superior.
Entre las medidas para el nuevo período, De Camps informó que el Sistema Nacional de Transporte Estudiantil dispone de 837 rutas vigentes y sumó 29 autobuses. El servicio, de carácter gratuito, busca facilitar el traslado seguro de los alumnos y reducir los gastos que ese desplazamiento representa para sus familias.
El funcionario destacó el aumento de la matrícula prevista para educación inicial: 422,518 estudiantes frente a 392,892 en el año escolar 2024-2025. Esa comparación supone más de 29,000 niños y niñas adicionales. Para la modalidad técnico-profesional anunció 103,859 jóvenes, con un incremento de 4,472 estudiantes para este curso.
Abinader, quien estuvo acompañado por la primera dama Raquel Arbaje y el ministro de Educación, centró su discurso en la relación entre la escuela y las metas de desarrollo del país hacia 2036. Afirmó que lograr una economía más productiva, mejores empleos y mayores ingresos requiere formar a las personas que asumirán esas responsabilidades en el futuro.
El presidente señaló que el reciente Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo reconoce avances dominicanos en acceso y finalización de los estudios. A partir de ese balance, planteó como siguiente desafío que la permanencia en las aulas se traduzca en aprendizajes más sólidos.
Entre las capacidades que propuso reforzar mencionó la comprensión, el razonamiento, la expresión clara, la resolución de problemas y el descubrimiento de los talentos. También defendió una preparación para la tecnología, la ciencia y los nuevos empleos, acompañada por conocimientos de historia, derechos, deberes y convivencia.
El mandatario vinculó la igualdad de oportunidades educativas con la posibilidad de que cada niño desarrolle sus capacidades, independientemente de su lugar de nacimiento o de los recursos de su familia. Sostuvo que las obras de infraestructura, la inversión y las nuevas tecnologías deben ir acompañadas por una formación que prepare a los jóvenes para la vida.
A los maestros les reconoció la responsabilidad que asumen y la influencia que pueden ejercer en sus alumnos. A las familias les pidió mantener contacto con los docentes, preguntar por la experiencia diaria de sus hijos, acompañar sus dificultades y reconocer sus avances durante el curso.
También exhortó a los estudiantes a leer, participar, preguntar y explorar sus intereses. Les recordó que equivocarse, corregir y volver a intentar son parte del aprendizaje, y presentó la escuela como un espacio para descubrir vocaciones, construir amistades y desarrollar valores.
En representación del alumnado intervino una estudiante que dio la bienvenida a las autoridades y expresó su deseo de que el nuevo período ofreciera oportunidades de aprendizaje. La bendición estuvo a cargo de monseñor Manuel Ruiz, de la diócesis Stella Maris, quien oró por las familias, los estudiantes, los educadores y el personal de apoyo.
Durante el cierre, Abinader reconoció el trabajo de las regionales y distritos educativos, los directores, los docentes y el personal administrativo que participó en los preparativos. Reiteró que la escuela y la familia deben actuar de manera conjunta y concluyó invitando a los alumnos a comenzar sus clases.
A la ceremonia asistieron el expresidente Hipólito Mejía; la gobernadora Lucrecia Santana; el defensor del Pueblo, Pablo Ulloa; la directora del Infotep, Maira Morla, y el alcalde de Santo Domingo Este, Dio Astacio. También participaron Roberto Herrera, de Infraestructura Escolar; Adolfo Pérez, del Inabie; Luis Felipe Cartagena, de TRAE; Susana Martínez, de Educa; Mayra Jiménez, de Supérate, y Dominga Mosquea, directora de la Regional de Educación 10.


