El Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (Ceccom) desmanteló una fábrica clandestina en Barrera, Azua, donde encontró aproximadamente 25,440 litros de una sustancia en fermentación, informó Interior y Policía a través de la Presidencia.
Las autoridades identificaron el líquido como presumiblemente clerén o triculí. Estaba distribuido en 106 tanques con capacidad de 55 galones cada uno.
La intervención se originó en información recibida por la Dirección de Denuncias Ciudadanas del ministerio. Debido a las dificultades de acceso al lugar, los agentes destruyeron el contenido e inutilizaron los recipientes, según el comunicado oficial.
La ministra Faride Raful vinculó el operativo con la protección de la salud y la lucha contra el comercio ilícito. Citó la Ley General de Salud y la legislación contra el contrabando y la falsificación de productos regulados.
Interior y Policía anunció que mantendrá las inspecciones y exhortó a los ciudadanos a denunciar actividades que pongan en riesgo la salud colectiva.


