Santiago Rodríguez. El nuevo Centro de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en esta provincia fue inaugurado el 5 de julio de 2026 por el presidente Luis Abinader. El Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mivhed) construyó las instalaciones con una inversión de RD$737 millones y una capacidad anunciada para 1,026 estudiantes.
La apertura se produjo 47 años después del inicio de la presencia de la universidad en Santiago Rodríguez. El rector Editrudis Beltrán Crisóstomo recordó que la extensión comenzó a funcionar el 4 de abril de 1979, vinculada al Centro Mao, y que en octubre de 2023 el subcentro fue elevado a la categoría de centro universitario mientras avanzaba la construcción de las nuevas instalaciones.
El campus ocupa un terreno de 14,552 metros cuadrados y tiene un área construida de 8,543.36 metros cuadrados. El edificio docente, de cuatro niveles, dispone de 24 aulas, cuatro laboratorios, un aula inteligente, una biblioteca y un aula de informática. Un segundo edificio, de tres niveles, reúne las dependencias administrativas, aulas de posgrado y un auditorio.
La infraestructura incluye una cancha mixta con graderías, plaza patriótica, planta de tratamiento, cisterna, caseta para un generador eléctrico, almacenes, depósitos, áreas de carga y descarga y espacios destinados al manejo de desechos. También se habilitaron 105 plazas de estacionamiento para vehículos livianos, motocicletas y autobuses, con espacios reservados para personas con discapacidad.
Durante el acto, el ministro Víctor «Ito» Bisonó afirmó que el centro se entregaba equipado, con el mobiliario de las aulas y el auditorio preparado para su uso. Indicó que con esta obra sumaban seis los centros regionales de la UASD construidos por el Mivhed durante la gestión de Abinader.
El presidente señaló que la ampliación de la universidad estatal buscaba reducir la necesidad de que los estudiantes se trasladaran a otras provincias y afrontaran gastos de transporte, alojamiento y manutención. Recordó que dirigentes comunitarios y jóvenes de Santiago Rodríguez habían promovido durante años la construcción del centro.
Abinader sostuvo que la descentralización de la enseñanza superior también podía contribuir a disminuir la migración hacia las grandes ciudades y a descongestionar la sede central de la universidad. Mencionó la entrega reciente de instalaciones en Dajabón e informó que se evaluaba un centro universitario de mayor alcance para la región Noroeste, con presencia en Montecristi y otras provincias. Esta última iniciativa fue presentada como una propuesta en evaluación.
El mandatario pidió que el nuevo recinto se utilizara para docencia, investigación, cultura y artes. En particular, propuso destinar el auditorio a actividades académicas, teatrales y culturales, y desarrollar investigaciones sobre problemas de las comunidades de la región.
En su intervención, Beltrán presentó un balance de la expansión universitaria durante los cuatro años de su gestión. Según el rector, la UASD pasó de siete a trece ciudades universitarias, con instalaciones en Baní, Azua, Hato Mayor, Cotuí, Neiba y Santiago Rodríguez. Agregó que la red de liceos experimentales aumentó de uno a 16 y alcanzó una matrícula aproximada de 7,000 estudiantes.
Beltrán vinculó ese crecimiento con la meta gubernamental de disponer de un centro de formación superior o técnica cada 40 kilómetros. También recordó que había anunciado su jubilación tras 55 años de servicio en la UASD e instó a las autoridades que asumirían la conducción de la institución a continuar los proyectos de expansión.
En la ceremonia, Bisonó entregó un reconocimiento a Beltrán por el trabajo conjunto entre la universidad y el Mivhed para ampliar la infraestructura académica. La bendición de las instalaciones estuvo a cargo de Javier Fernández, párroco de San Ignacio de Loyola.
Participaron la gobernadora Glehany Azcona Torres; el senador Antonio Marte; el rector electo de la UASD para el período 2026-2030, Jorge Asjana David, junto con los vicerrectores electos; el director del Centro UASD Santiago Rodríguez, Ramón Emilio Núñez, y su fundadora y exdirectora, Olga Mejía de Leclerc.


